
“Ser padre también significa continuar un legado. Tuve la suerte de recibir valores muy claros de mi papá y de mis abuelos, y hoy siento la responsabilidad de transmitir ese mismo ejemplo a mis hijos”
Mago como le dicen de cariño, es padre de Julián de 12 y Lucas de 7años, con una destacada trayectoria, su trabajo siempre ha estado ligado al arte, la cultura y el turismo de lujo, con una mirada global pero profundamente conectada con lo local. “Actualmente estamos desarrollando Casa Gastón, un proyecto hotelero que pronto abrirá sus puertas y que refleja precisamente esa forma de entender el lugar donde vivimos, poniendo en valor su identidad, su cultura y su entorno”, nos cuenta emocionado y agrega: “La paternidad me enseñó que el liderazgo tiene mucho más que ver con el ejemplo que con las palabras. Los hijos perciben rápidamente la autenticidad, observan cómo actuamos, cómo tratamos a los demás y cómo enfrentamos los desafíos. Mis hijos me recuerdan, con una naturalidad impresionante, que el éxito no se mide únicamente por lo que uno construye profesionalmente, sino también por la calidad del tiempo y de la vida que logra compartir con quienes más quiere”.
En cuanto a los valores que intenta transmitirles a Julián y Lucas, nos dice: honestidad, curiosidad, respeto por los demás, amor y cuidado por la naturaleza, empatía y creatividad. “Sobre todo, me interesa que crezcan entendiendo que el verdadero valor de una persona no se mide por las posesiones materiales, sino por la manera en que vive y se relaciona con el mundo”.
Finalmente manda un lindo mensaje a los papás: “Ser padre también significa continuar un legado. Tuve la suerte de recibir valores muy claros de mi papá y de mis abuelos, y hoy siento la responsabilidad de transmitir ese mismo ejemplo a mis hijos”.