
“A los papás les aconsejo que disfruten de cada etapa de sus hijos, los quieran y los protejan, pero que también sepan poner límites claros y reales”
Después de haberse desempeñado como gerente en constructora Mejía, decidió emprender en la industria de la destilería, teniendo actualmente marcas bolivianas de Gin, Vodka y otras bebidas propias de nuestro país.
“La paternidad me ha enseñado a tener mano firme, sin importar el cariño a mis hijos o a un proyecto ser siempre objetivo, cuando las cosas funcionan premiar, pero cuando las cosas salen o se hacen mal corregir en el momento adecuado”, nos dice para comenzar y agrega: “nosotros vacacionamos siempre como familia en un playa de Perú, hace unos años por un motivo de trabajo no pudimos realizar ese viaje y nos quedamos en Santa Cruz, los chicos se quedaron tristes y algo decepcionados ya que sus amigos de la playa los estaban esperando. Nicole (mi esposa) y yo hablamos con ellos y les explicamos que hay momentos en que uno tiene que hacer sacrificios personales en busca de un bien mayor, por suerte los chicos lo entendieron y el año siguiente pudimos retomar nuestras vacaciones habituales. Es importante tener un equilibrio entre familia y trabajo”.
Al momento del legado que quiere dejar a sus hijos, nos dice: “que sean respetuosos y cuidadosos con la palabra empeñada, creo que es muy importante que sepan que su palabra va unida a su reputación y a su confiabilidad. Eso a futuro les servirá de mucho”.
Finalmente, no deja un lindo mensaje para los papás bolivianos: “Que disfruten de cada etapa de sus hijos, los quieran y los protejan, pero que también sepan poner límites claros y reales”.