
“En Santa Cruz existe una combinación muy poderosa de ambición, resiliencia y colaboración. La gente entiende que las oportunidades no se reciben: se crean.”
Con 44 años Alfonso ha logrado posicionarse como un referente cruceño en temas legales y sin duda un líder innato: “Soy y emprendedor en los sectores legal, tecnológico y de servicios profesionales. Me formé en Derecho y negocios, con estudios en NYU, Wharton, Harvard, Stanford e IE, durante mi trayectoria he buscado transformar la manera tradicional de ejercer la abogacía. Fui parte del equipo de profesionales que construyó PPO Indacochea y participo activamente en el proceso de integración, que permitió consolidar una firma que hoy reúne a cerca de 180 profesionales y trabaja con una amplia base de empresas y clientes nacionales e internacionales. También he impulsado distintos emprendimientos con una apuesta clara por Bolivia y su potencial. Siempre he creído que, incluso en mercados complejos, existen oportunidades para conectar personas, desarrollar empresas y encontrar nuevas formas de generar valor. Uno de mis mayores desafíos ha sido aprender a construir equipos y empresas que puedan crecer más allá de una sola persona, sin perder sus valores, su identidad ni el legado de quienes fueron parte de su construcción”, nos dice para comenzar y agrega: “Santa Cruz aporta algo que Bolivia necesita especialmente en momentos complejos: una cultura que convierte la dificultad en movimiento. Su contribución no es solamente económica; también está en una mentalidad productiva basada en el trabajo, la inversión, el emprendimiento y la apertura al mundo. Desde la agroindustria y la ganadería hasta los servicios, la tecnología y la construcción, Santa Cruz ha demostrado una importante capacidad para generar empleo, atraer inversión y crear nuevas oportunidades. Creo que el siguiente paso es proyectar esa capacidad hacia una visión más amplia de país: contribuir desde Santa Cruz a integrar Bolivia, generar mayor confianza para la inversión y fortalecer las condiciones que permitan crecer de manera sostenida”.
“Mi principal motivación es que creo en el potencial de Bolivia y especialmente, en la capacidad de Santa Cruz para impulsarlo. Aquí existe talento, ambición por crecer y una cultura empresarial que no espera a que todo esté resuelto para avanzar. Por eso seguimos fortaleciendo nuestra presencia en Santa Cruz y desde aquí impulsamos proyectos legales, tecnológicos y de generación de negocios. Invertir en el país no significa ignorar sus riesgos; significa entenderlos, rodearse de buenos equipos y construir mecanismos de confianza. Bolivia es un mercado complejo y volátil, pero precisamente por eso también existen oportunidades importantes para quienes estén dispuestos a trabajar con visión de largo plazo”.
“En Santa Cruz existe una combinación muy poderosa de ambición, resiliencia y colaboración. La gente entiende que las oportunidades no se reciben: se crean. También existe una cultura de redes, de conectar personas y de hacer negocios con rapidez. Pero para sostener ese liderazgo debemos sumar institucionalidad, educación, tecnología y una visión más inclusiva. Crecer no es solo facturar más; es generar movilidad social, formar mejores líderes y convertir el éxito individual en progreso colectivo Que no tengan miedo de ser multidisciplinarios. El profesional del futuro no puede vivir encerrado en una sola especialidad. En mi industria lo llamo ser un “abogado líquido”: dominar la profesión, pero también entender de negocios, finanzas, tecnología, inteligencia artificial y, sobre todo, de personas. Las habilidades técnicas abren la puerta; la confianza, la empatía y la capacidad de generar oportunidades permiten quedarse y crecer. La inteligencia artificial no reemplazará a quien aprenda a usarla, pero sí puede desplazar a quien decida ignorarla”.
A las generaciones más jóvenes les dice: “Mantengan la curiosidad, construyan una red genuina y conviertan cada golpe en impulso. Santa Cruz tiene muchas razones para celebrar, pero también una responsabilidad histórica. Somos una tierra que sabe crecer, recibir y emprender. Ahora nos corresponde usar esa fuerza para unir, no para dividir; para pensar en Bolivia desde Santa Cruz y no solamente en Santa Cruz dentro de Bolivia”.
Finalmente deja un importante mensaje en el aniversario de Santa Cruz: Que este 24 de septiembre renovemos el orgullo por nuestra identidad y también el compromiso de construir un país más confiable, productivo y unido. El futuro no se espera: se trabaja, se conecta y se construye entre todos”.
¡Felicidades, Santa Cruz!