
“Me gustaría que el legado sea demostrar que desde Bolivia podemos construir una industria farmacéutica innovadora y competitiva con los más altos estándares de calidad”
“La clave de nuestra permanencia durante 90 años ha sido, ante todo, nuestra gente, cuyo talento, compromiso y vocación de servicio han permitido construir la empresa, superar desafíos y mantener la confianza de millones de bolivianos. A ello se suma la capacidad de innovar y adaptarse a las necesidades de la población, preservando siempre la calidad y el propósito de contribuir a la salud y el bienestar de los bolivianos, incluso en contextos económicos, sociales y tecnológicos cambiantes”, nos dice para comenzar esta entrevista el CEO de INTI, Hugo de Grandchant y agrega: “El principal aprendizaje es que la confianza se construye cada día, con acciones consistentes y visión de largo plazo, y que el crecimiento sostenible requiere invertir en las personas y en la organización. Por ello, INTI continúa fortaleciendo su talento humano, incorporando tecnologías, modernizando procesos y ampliando su capacidad productiva, sin perder la esencia que lo ha acompañado durante nueve décadas”.
Nos habla también de lo que significa estar a la cabeza de esta empresa casi centenaria: “Liderar INTI es un honor y, sobre todo, una gran responsabilidad. Pocas empresas en Bolivia han acompañado a tantas generaciones de familias, y han generado un impacto tan amplio en la salud y el bienestar de la población. Nuestra responsabilidad es preservar la confianza construida durante estos 90 años y proyectarla hacia el futuro. Eso significa seguir innovando, desarrollar nuevo talento, fortalecer nuestras capacidades y anticiparnos a las necesidades de salud de los bolivianos para continuar generando valor para la sociedad. Más que administrar una empresa con historia, se trata de preparar a INTI para que siga siendo relevante y cercana a las próximas generaciones” afirma y complementa: “La innovación ha sido y seguirá siendo un pilar permanente de INTI. De cara al futuro, veo cuatro grandes prioridades: priorizar nuestra transformación digital, avanzar en sostenibilidad, fortalecer nuestra capacidad productiva y seguir ampliando nuestra presencia internacional. Esta visión ya se está materializando. Hemos realizado inversiones superiores a Bs. 129 millones para modernizar nuestra infraestructura productiva y logística, destacando la modernización de nuestra planta en El Alto y la implementación del Centro de Distribución INTIBOL”.
Finalmente nos dice: “En lo personal, me gustaría que el legado INTI sea demostrar que desde Bolivia podemos construir una industria farmacéutica innovadora, competitiva y capaz de responder a las necesidades de nuestra población con los más altos estándares de calidad. Que las próximas generaciones encuentren una empresa más sólida, más moderna y mejor preparada para seguir contribuyendo a la salud de los bolivianos y proyectando el talento y la capacidad de nuestro país hacia el mundo”.

























