
“Nuestro objetivo es llegar al centenario con una empresa más fuerte, con mayor capacidad productiva y con la misma convicción que nos ha acompañado desde el comienzo: seguir latiendo con Bolivia”
Antes de ser un laboratorio, VITA fue una historia familiar nacida en Chulumani. Casi un siglo después, esa historia sigue presente en los hogares de miles de bolivianos.
“Creo que la clave ha sido entender que una empresa no puede vivir solamente de su historia. Tiene que honrarla, pero también saber evolucionar. En 1936 se fundó Laboratorios Vita en La Paz, y desde entonces hemos atravesado distintas etapas de la historia del país, crisis económicas y transformaciones en el mercado”, nos dice para comenzar esta entrevista el gerente general de Laboratorios VITA, Roberto Barragán, y agrega: “Si tuviera que destacar un aprendizaje, diría que la trayectoria por sí sola no garantiza el futuro. Es la capacidad de adaptarse, innovar y responder a las necesidades de las personas lo que permite mantenerse vigente. Hoy tenemos una responsabilidad importante: preservar la confianza que varias generaciones han depositado en VITA, sin dejar de cuestionarnos cómo podemos hacer mejor las cosas”.
Nos habla también de lo que significa dirigir una empresa con esta trayectoria: “Es, ante todo, una gran responsabilidad. Cuando una empresa forma parte de la vida cotidiana de tantas familias durante décadas, deja de ser solamente una organización que produce y comercializa productos. Detrás de cada medicamento hay personas que necesitan calidad, seguridad y confianza”, afirma y complementa: “Estos más de 90 años de historia no son el mérito de una sola persona ni de una sola generación. Son el resultado del esfuerzo de muchas personas que, desde distintas responsabilidades, han contribuido a construir esta historia. Además de aportar a la salud de los bolivianos, VITA ha generado empleo en el país durante décadas”.
Sobre el futuro, explica: “Nuestra visión es seguir fortaleciendo a VITA como una industria farmacéutica boliviana moderna, competitiva y capaz de responder a las necesidades de salud del país. Para ello, estamos impulsando inversiones importantes en nuestra capacidad productiva, tecnología y modernización de procesos. Un ejemplo concreto es el fortalecimiento de nuestras áreas de producción de sueros, con inversiones orientadas a incrementar significativamente nuestra capacidad de abastecimiento”. Y añade: “Innovar no significa solamente incorporar maquinaria o desarrollar nuevos productos. También significa mejorar la forma en que tomamos decisiones, aprovechar mejor la información y fortalecer nuestros equipos. Creemos que fortalecer la producción nacional es fundamental para contribuir a la seguridad del abastecimiento de medicamentos y al desarrollo industrial de Bolivia”.
Finalmente nos dice: “En cuanto al legado, me gustaría que VITA sea recordada por lo que hemos sido capaces de construir: una empresa que siguió invirtiendo, innovando, generando empleo y contribuyendo a la salud de los bolivianos. Nuestro objetivo es llegar al centenario con una empresa más fuerte, con mayor capacidad productiva y con la misma convicción que nos ha acompañado desde el comienzo: seguir latiendo con Bolivia”.

























