
“Cochabamba puede aportar con trabajo, ideas y, sobre todo, con ejemplo de cómo se puede hacer las cosas en el ámbito local para después expandirnos a toda Bolivia y al mundo”
A sus cortos 24 años, Renata ya ha cumplido varias de las metas que se había trazado como ella misma nos lo cuenta: “Jugar en la Primera División del fútbol femenino, ganar múltiples campeonatos locales, concursar en MasterChef Celebrity, ser panelista en un programa de Tigo Sports y viajar al Mundial 2026. Posteriormente formar parte de Wilstermann y actualmente defender los colores de Oriente Petrolero”.
“Considero que Cochabamba puede aportar principalmente desde la producción, porque tenemos una gran capacidad agrícola. También podemos destacar en el emprendimiento, la educación y las ideas de personas que tienen mucho talento para varios ámbitos, generando nuevas oportunidades y empleo. Además, nuestra cultura y gastronomía pueden impulsar el turismo. Creo que, en este momento de desafíos para Bolivia, Cochabamba puede aportar con trabajo, ideas y, sobre todo, con ejemplo de cómo se puede hacer las cosas en el ámbito local para después expandirnos a toda Bolivia y al mundo”.
“Me gustaría que Bolivia sea reconocida a nivel mundial. Tenemos muchísimo potencial: somos un país muy rico en producción, en recursos y, sobre todo, en cultura y diversidad. Creo que todavía hay mucho del país que el mundo no conoce. A veces incluso tenemos que explicar dónde está Bolivia o contar qué tenemos para ofrecer. Y para mí, justamente ahí está el desafío: que el mundo pueda ver quiénes somos, lo que hacemos y todo lo que tenemos para aportar. Ese sería mi impulso. Para mí es un orgullo decir que soy boliviana cada vez que viajo y poder contar un poco más sobre nuestra diversidad, nuestra cultura y la riqueza que tenemos en tantos ámbitos”.
A los más jóvenes que ella les dice: “Que trabajen, que persigan sus sueños y que estén orgullosos de sus raíces. Vivimos en un mundo donde muchas veces parece que todos queremos pertenecer a otros lugares. Lo entiendo, pero creo que no debemos perder de vista lo que somos. Tenemos muchísimo que valorar en nuestra propia cultura como para vivir comparándonos o pensando que lo de afuera siempre es mejor. Primero tenemos que conocer, valorar y querer lo nuestro. Que disfruten de Cochabamba. Que coman un montón, que aprecien desde el parque que tenemos cerca de casa hasta el clima, las distancias y, sobre todo, a sus familias”.
Finalmente envía un hermoso mensaje: “Cuando uno está lejos empieza a valorar esas pequeñas cosas de una manera diferente. Cuánto daría por estar en mi casita, comiendo un rico silpancho con mis papás y mis hermanos. Mientras ustedes estén ahí y puedan hacerlo, háganlo aún más en nuestro festejo este 14 de septiembre. ¡Que viva Cocha, carajo!”