
“Aunque se dice que uno se puede encontrar a un cochala en cualquier parte del mundo, recordemos que no siempre el pasto del vecino es más verde”
A sus 32 años de edad y habiendo crecido en Cochabamba uno de los artistas emergentes más importantes del país nos dice: “siendo esta una de las ciudades más grandes de Bolivia, puedo decir que me crie en un medio con enfoque familiar, lo que me hizo sentir bastante privilegiado. Me gradué del Colegio Anglo Americano y, gracias al sistema de educación boliviano que es tan amplio, se me facilitó el comienzo de mis estudios universitarios para poder lograr enfocarme en lo que realmente quería. Logré estudiar en la universidad becado, obteniendo una licenciatura en Bellas Artes con concentración en fotografía alternativa y una mención en diseño industrial por la Universidad de Louisiana en Lafayette, de donde me gradué en el año 2020. Una vez graduado, volví a mi país, donde comencé a trabajar como profesor de artes visuales y, paralelamente, logré desarrollarme como artista, llegando a exponer en galerías e incluso junto al colectivo de la Bienalsur en el Museo Nacional de Arte en La Paz. En cuanto a desafíos, dadas las circunstancias del país, me fui por un tiempo a seguir desarrollando mi trabajo. Dada la opción que me brindó mi país para volver, decidí participar en la residencia de Kiosko Galería”.
“Personalmente, considero que Cochabamba, al ser la ciudad con el mejor crecimiento homogéneo de Bolivia, brinda varios logros; entre ellos principalmente la gastronomía, donde ofrece las “3 Bs”: bueno, bonito y barato. Consecuentemente, cuenta con una excelente ubicación geográfica, siendo el corazón de Bolivia”.
“Como artista cochabambino, admiro la inmensa variedad cultural que tiene Bolivia. Esto hace que nuestro país tenga una riqueza inigualable para seguir apostando e invirtiendo en todos sus aspectos. Bolivia, al ser tan diversa y compleja a la vez, me genera el deseo de desarrollarme como un artista que está orgulloso de ser boliviano”.
A la nuevas generaciones les dice: “No soy muy viejo ni muy experto para aconsejar, pero dentro de mi experiencia y privilegio puedo decir que en mi corta trayectoria he aprendido a valorar lo que tengo alrededor mío y a dejar de pensar que al otro lado las cosas son mejores o más sencillas. Esto implica que hay que hacer el mayor esfuerzo para poderte desarrollar en tu medio y no rendirte ante las barreras que se presenten. Aunque se dice que uno se puede encontrar a un cochala en cualquier parte del mundo, recordemos que no siempre el pasto del vecino es más verde. ¡Sintámonos orgullosos de nuestra ciudad: ¡viva Cochabamba mayllapipis!