
“La Paz no siempre te da el camino más fácil, pero sí te da algo mucho más valioso: la capacidad de construir incluso en medio de la dificultad. Y esa fuerza, para mí, es una de las mayores virtudes de los paceños”
A sus 29 años Nicolás lidera una empresa pionera e innovadora, que lleva en alto el nombre de La Paz y Bolivia: “S.Solar es una empresa boliviana especializada en soluciones de energía solar para los sectores residencial, comercial e industrial. Además, tengo el honor de formar parte del Directorio de la Cámara Nacional de Industrias, desde donde trabajamos para impulsar la competitividad, innovación y el desarrollo del sector productivo boliviano”, nos cuenta para comenzar y agrega: “Soy economista y matemático de formación, con maestrías en Finanzas y Gestión de la Energía, y actualmente curso una maestría en Gestión y Política Pública. Desde el inicio de mi trayectoria en S.Solar, decidí involucrarme tanto en la dimensión financiera del negocio como en el detalle técnico de cada proyecto: el dimensionamiento de los sistemas, la planificación de las instalaciones y los procesos regulatorios que las acompañan. Esa mirada integral me ha permitido tomar decisiones más informadas y construir una empresa con criterios sólidos tanto en lo comercial como en lo operativo”.
“Uno de los mayores logros de nuestra trayectoria ha sido consolidar un equipo altamente especializado que hoy diseña e implementa proyectos de energía solar para algunas de las organizaciones más importantes de Bolivia. Ese talento nos permitió adaptarnos con éxito al nuevo marco regulatorio de generación distribuida, fortaleciendo nuestra capacidad técnica y de innovación. El mayor desafío, sin embargo, ha sido transformar la percepción de la sostenibilidad en el sector empresarial. Más que un costo o una acción reputacional, hemos demostrado con resultados que invertir en energía solar es una decisión estratégica que mejora la eficiencia, impulsa la competitividad y genera valor para los negocios”.
“La Paz tiene el talento para liderar una nueva etapa de desarrollo. Cuenta con profesionales altamente capacitados, emprendedores resilientes y un ecosistema con enorme potencial, pero aún necesita generar mejores condiciones para atraer inversión, impulsar la industria y transformar buenas ideas en empresas competitivas. A ello se suma un desafío estratégico para Bolivia: la necesidad de acelerar la transición energética ante el futuro encarecimiento de la electricidad. En ese contexto, la energía solar deja de ser una alternativa y se convierte en una oportunidad para fortalecer la competitividad del país. Desde S.Solar trabajamos para que empresas reduzcan costos, mejoren su eficiencia y adopten modelos más sostenibles, aprovechando además el nuevo marco normativo de generación distribuida, que abre una oportunidad para que La Paz lidere esta transformación. Creo firmemente que el crecimiento de la ciudad dependerá de conectar su talento con inversión, innovación y políticas públicas que impulsen al sector privado. El desarrollo no ocurre por casualidad: se construye con visión, colaboración y decisiones de largo plazo”.
“La Paz tiene una identidad forjada por la resiliencia. Es una ciudad que exige carácter, capacidad de adaptación y visión, cualidades que han convertido a sus profesionales y emprendedores en grandes solucionadores de problemas. Más allá de sus desafíos, concentra talento, universidades, empresas y un enorme potencial para liderar sectores como tecnología, sostenibilidad, energía, innovación e industria. Emprender e invertir en La Paz no siempre significa elegir el camino más fácil, sino apostar por una ciudad que ofrece grandes oportunidades para construir proyectos con propósito y visión de largo plazo”.
A las nuevas generaciones les diría que La Paz necesita de su talento y que ese talento tiene la capacidad de competir con el mundo. Viajar, aprender y conocer nuevas realidades es importante, pero también lo es volver, construir e innovar desde Bolivia. El futuro de la ciudad dependerá de jóvenes que se atrevan a emprender, liderar y transformar, porque quedarse también puede ser una forma de cambiar la realidad. Y construir futuro en La Paz es apostar por una ciudad que todavía tiene muchísimo por dar”.
La Paz no es para cualquiera porque: “Te exige carácter, resiliencia y visión. Es una ciudad que te desafía todos los días, pero justamente por eso forma personas capaces de enfrentar grandes retos en cualquier parte del mundo. La Paz no siempre te da el camino más fácil, pero sí te da algo mucho más valioso: la capacidad de construir incluso en medio de la dificultad. Y esa fuerza, para mí, es una de las mayores virtudes de los paceños”.