
“De cara al futuro, el foco está en honrar la confianza y la responsabilidad que se nos ha otorgado”
Es economista de formación, estratega de comunicación y empresario, reconocido por su amor a Bolivia y por haber creado una de las Plataformas más reconocidas de Marca País: Una Gran Nación. “Mi trayectoria profesional se ha desarrollado en la intersección entre marketing, contenido, identidad y desarrollo. Desde hace más de ocho años, a través de un portafolio de empresas, trabajamos con marcas globales y organismos internacionales, liderando proyectos de comunicación y estrategias de impacto que combinan narrativa, propósito y acción concreta. Nuestro enfoque se centra en el marketing con propósito, el contenido de valor y el storytelling estratégico, con especial atención a cómo la identidad, la cultura y el capital social pueden convertirse en motores reales de desarrollo económico y social”, nos dice para comenzar y nos cuenta acerca de sus logros y desafíos: “Un entendimiento clave en nuestro recorrido es que ningún logro es individual. Todo lo que hemos construido ha sido resultado del trabajo en equipo: de incorporar socios clave, de años de reunir talento diverso, de aprender a ocupar el rol correcto en cada etapa, y del acompañamiento de equipos comprometidos, aliados estratégicos, partners, mentores y clientes. Uno de nuestros principales logros ha sido demostrar que las ideas pueden convertirse en movimiento y que los proyectos con propósito pueden generar impacto real cuando se construyen desde la coherencia y la acción. Con Una Gran Nación logramos activar a miles de personas en todo el país, producir campañas y contenidos que alcanzaron a millones y, sobre todo, instalar una conversación distinta sobre Bolivia: una conversación basada en valor, orgullo y posibilidades. En este proceso ha sido fundamental visibilizar el talento boliviano, tanto a nivel nacional como internacional, demostrando que desde Bolivia se puede competir, colaborar y generar valor hacia el mundo. El mayor desafío ha sido liderar y sostener una visión de largo plazo en contextos complejos, donde muchas veces lo urgente le gana a lo importante y es fácil perder de vista el objetivo. Construir iniciativas que no dependan de la coyuntura, sino de la estrategia y la convicción, requiere paciencia, consistencia y mucha resiliencia”.
“Detrás de Una Gran Nación hay cinco años de trabajo sostenido, aprendizaje colectivo y construcción colaborativa. No es solo una marca o una campaña, sino una intención de largo plazo que surge en el contexto de la pandemia, cuando la crisis del turismo evidenció la falta de una estrategia promocional y comunicacional para el país. Lo que comenzó como un impulso por visibilizar lo mejor de Bolivia evolucionó en una plataforma y un movimiento que conecta a actores del turismo, la cultura, la gastronomía y el ecosistema creativo, poniendo en valor lo boliviano. A lo largo de este proceso se desarrollaron estrategias integrales que articulan comunicación, territorio y orgullo nacional, con acciones y producciones de alto impacto que alcanzaron a millones de personas dentro y fuera del país, construyéndose sobre el trabajo previo de múltiples actores e instituciones. La presentación reciente fue un hito al reunir al sector turístico organizado, la sociedad civil, creativos, empresas privadas y autoridades del Estado para alinear visiones y avanzar hacia una hoja de ruta promocional conjunta. Más allá de los anuncios, el mayor valor fue el cambio de conversación a nivel nacional: consolidar la idea de que Bolivia puede vivir del turismo y que este es una herramienta real de desarrollo, identidad y cohesión social”.
Finalmente nos deja un importante mensaje: “El cierre de año es una oportunidad para bajar el ritmo, reflexionar y volver a lo esencial. El mensaje es simple: valorar lo que tenemos y, sobre todo, lo que somos. Las dificultades que atravesamos no definen al país; muchas veces reflejan la ausencia de una mirada de largo plazo sobre nuestro verdadero potencial. De cara al futuro, el foco está en honrar la confianza y la responsabilidad que se nos ha otorgado. A medida que los proyectos crecen, también crece la exigencia de hacer las cosas bien: mantener la intención intacta, pero elevar el nivel de profesionalidad, rigor y ejecución que corresponde. Esto implica aprender constantemente, mantenernos capacitados e informados y apoyarnos en los mejores. De manera conjunta, buscamos profundizar el impacto, consolidar alianzas, seguir trabajando en una nueva narrativa de país y ampliar la conversación hacia identidad, sostenibilidad y desarrollo de largo plazo. El objetivo no es crecer por crecer, sino sumar de la mejor manera posible desde nuestro lugar, construyendo proyectos que perduren y aporten a un mejor país”.