
“Pero la salud va más allá de lo físico. También implica un estado de armonía interna, donde el cuerpo, la mente y la energía están alineados”
Una de las figuras más reconocidas a nivel nacional, es la Dra. Nostas, médico con formación en dermatología, medicina estética y medicina ortomolecular. “Actualmente soy propietaria de Face & Body Corp, ex directora del Centro Médico Nostas”, nos cuenta para comenzar y agrega: “A lo largo de mi trayectoria, he tenido el honor de representar a mi país como atleta en campeonatos de fisicoculturismo, alcanzando el título de campeona sudiberoamericana, una experiencia que fortaleció profundamente mi disciplina y compromiso con la salud integral. Más allá de los logros, considero que el verdadero desafío ha sido —y sigue siendo— dar lo mejor de mí no solo como profesional, sino como ser humano. Mi enfoque siempre ha sido contemplar cada aspecto posible para el bienestar del paciente, evaluando múltiples opciones y eligiendo aquellas que generen un impacto positivo y sostenible en la salud a largo plazo. También creo en la importancia de fluir en el camino, aprendiendo a escuchar las señales y manteniendo una mente abierta que permita crecer, adaptarse y evolucionar constantemente”.
En cuanto al estado de la salud en su rubro, Carola nos dice: “Desde el punto de vista dermatológico y estético, considero que vivimos un momento de vanguardía, con acceso a tecnologías y tratamientos cada vez más avanzados. Sin embargo, cuando hablamos de salud integral, aún tenemos un largo camino por recorrer. Los sistemás de salud actuales, así como muchos seguros médicos, no están diseñados para promover una medicina preventiva ni un enfoque verdaderamente integral. Predomina un modelo basado en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, muchas veces limitado y reactivo”.
“El gran desafío está en mantenernos firmes en el propósito de hacer lo mejor por el paciente, incluso cuando esto implica romper esquemás establecidos. Ser cada día mejores profesionales requiere dedicación constante, actualización continua y, sobre todo, una mente abierta que nos permita integrar diferentes enfoques en beneficio de la salud real. Hoy contamos con una cantidad inmensa de información al alcance de todos, lo cual es una gran ventaja. Sin embargo, esta misma abundancia puede convertirse en un problema si no sabemos discernir adecuadamente las fuentes. Existe una gran cantidad de información errónea o mal interpretada, especialmente en redes sociales, que puede generar confusión, expectativas irreales e incluso errores que afectan la salud de las personas. Por ello, es fundamental aprender a informarse correctamente y devolverle valor al criterio profesional. La educación en salud debe basarse en evidencia, pero también en experiencia y responsabilidad, para evitar que la desinformación siga impactando negativamente a las nuevas generaciones”.
Finalmente nos deja una importante reflexión: “Para mí, estar sano significa que el cuerpo ha logrado mantenerse en equilibrio a pesar de los desafíos del entorno: la exposición a químicos, los alimentos modificados y las condiciones del estilo de vida actual. Pero la salud va más allá de lo físico. También implica un estado de armonía interna, donde el cuerpo, la mente y la energía están alineados. Es la capacidad de adaptarse, de responder adecuadamente y de mantenerse en coherencia con uno mismo y con el entorno. Creo firmemente que necesitamos volver a ese eje, reconectarnos con lo esencial y recuperar una visión más consciente y respetuosa de nuestro cuerpo y nuestra salud”.